ESTETICA CANINA & VETERINARIA HAPPY PET (Alpatláhuac)

Cómo llegar


Dirección: A media bajada local 2 privada, Calle 10, Av 2 & 4, Centro, 94500 Córdoba, Ver., México

Horario


Lunes a Sábado: 9:00-19:00

Domingo: Cerrado

Llamar ahora

Sí pudiera no le pondría ninguna estrella, solicité el servicio de estética y me cobraron bastante de más, aparte de eso lastimaron a mi mascota con la máquina, llegaron muy tarde por mi mascota cuando ya había una cita de por medio, no son serios en lo absoluto y concuerdo con demás comentarios en que sólo les importa vender y solo por propaganda con precios que no respetan.

Hay dos cosas que comentar sobre este lugar: 1. Se nota la carencia en la preparación teórica y desempeño práctico del médico veterinario (si no es que sea un estudiante o practicante de veterinaria adjunto), lleve a mi perrita porque presentaba síntomas de dolor abdominal y he aquí lo que me llamó la atención en primer lugar, pues el termómetro utilizado para medir la temperatura de mi mascota no había funcionado correctamente y tuvo que ocupar otro termómetro, momentos después de haber emitido ya un diagnóstico, en palabras más sencillas el medico dudo del material que utilizó y opto por volver a medir la temperatura para tener un panorama más claro del padecimiento, del cual me parece que hasta el dudaba de su propio juicio. Es así que durante el diagnóstico hubo muchas inconsistencias, yo hacía muchas preguntas y el médico se enredaba con las respuestas. Me llamó la atención que aún no le daban solución al problema que presentaba mi perrita y ya me estaba ofreciendo el servicio de profilaxis que realizaban en el área de estética, porque durante la revisión su atención se posó sobre este detalle; parecía que lo que importaba era vender no procurar la salud inmediata de mi perrita y su principal problema. A veces cuando le tomamos mucho cariño y amamos a nuestras mascotas, buscamos soluciones rápidas y confiamos muy fácilmente, fue así que en mi primera visita me retiré con mi mascota y con un tratamiento de medicinas que superaban arduamente el costo (por cierto con un módico descuento del 10%) de la consulta. Mi perrita no mejoró y la lleve a su revisión de rutina, entonces el médico ( o supuesto médico) tratante se inclinó por mejor realizar un estudio de imagen rayos X, que en palabras de él, debió hacerse en primera instancia antes de proceder a diagnosticar y medicar, bueno las incongruencias abundan como ya lo mencioné. Dejé nuevamente a mi mascota, se le hicieron sus placas las cuales mostraban una obstrucción intestinal, se le aplicó medicamento para el dolor, y de tratamiento ocupar laxante, en este punto volvía a preguntar indicaciones al médico y no sabía ni especificarme que cantidad y en qué presentación venía el medicamento que ya se estaba agregando a la cuenta. Del primer tratamiento ni hablar, aunque no se ocupó ya se había cobrado y no podían hacer devolución de este, tomé la decisión de retirarme con mi perrita, pagar la segunda cuenta por el servicio de los rayos X y el medicamento inyectado y buscar una segunda opinión, más profesional y con mejor dominio de conocimientos en el campo de la veterinaria. La cereza del pastel es que al día siguiente se comunicaron para preguntar del estado de mi perrita, más por interés monetario que por protocolo, me pareció a mí, pues cuando les comenté que buscaría una segunda opinión, me comunicaron expresamente que mi perrita requería intervención quirúrgica para darle solución a su problema, que ya tenían agendada la cita con el médico cirujano y el médico tratante para darme los pormenores de lo que sería el procedimiento, y claro que sí, de los costos del mismo. Todo esto sucedió a mediados de octubre, gracias a Dios logré que mi perrita fuera atendida por una médico competente y con mucho más tacto humano, que se preocupó más por el bienestar y salud de mi mascota que por vender, vender y vender tratamientos innecesarios. Actualmente se encuentra en óptimas condiciones de salud, solucionado su problema intestinal y sin requerir de intervenirla quirúrgicamente, provocándole más dolor y sufrimiento, y por supuesto más gasto a un servidor. Habrá personas con sus mascotas que les haya ido mejor que a mí, en hora buena, yo me decido a compartir mi experiencia para que la consideren y la tomen en cuenta si en un primer momento no les late el lugar o preferentemente desean evitarle una mala experiencia a su peludito o peludita y a su bolsillo. 2. En lo que respecta al servicio de estética canina no puedo emitir ningún juicio o comentario pues no acudí a este lugar para solicitar dicho servicio, por lo que pude apreciar las personas encargadas de esa

NO LO RECOMIENDO, fueron por mi perrito Poodle a la 12:00pm y me regresaron una perrita Schnauzer a las 5:00 pm imaginate que tipo de cuidados deben de tener para cambiar a los perros. Al final de todo me lo entregaron a las 7:pm super tarde

Sí pudiera no le pondría ninguna estrella, solicité el servicio de estética y me cobraron bastante de más, aparte de eso lastimaron a mi mascota con la máquina, llegaron muy tarde por mi mascota cuando ya había una cita de por medio, no son serios en lo absoluto y concuerdo con demás comentarios en que sólo les importa vender y solo por propaganda con precios que no respetan.

Hay dos cosas que comentar sobre este lugar: 1. Se nota la carencia en la preparación teórica y desempeño práctico del médico veterinario (si no es que sea un estudiante o practicante de veterinaria adjunto), lleve a mi perrita porque presentaba síntomas de dolor abdominal y he aquí lo que me llamó la atención en primer lugar, pues el termómetro utilizado para medir la temperatura de mi mascota no había funcionado correctamente y tuvo que ocupar otro termómetro, momentos después de haber emitido ya un diagnóstico, en palabras más sencillas el medico dudo del material que utilizó y opto por volver a medir la temperatura para tener un panorama más claro del padecimiento, del cual me parece que hasta el dudaba de su propio juicio. Es así que durante el diagnóstico hubo muchas inconsistencias, yo hacía muchas preguntas y el médico se enredaba con las respuestas. Me llamó la atención que aún no le daban solución al problema que presentaba mi perrita y ya me estaba ofreciendo el servicio de profilaxis que realizaban en el área de estética, porque durante la revisión su atención se posó sobre este detalle; parecía que lo que importaba era vender no procurar la salud inmediata de mi perrita y su principal problema. A veces cuando le tomamos mucho cariño y amamos a nuestras mascotas, buscamos soluciones rápidas y confiamos muy fácilmente, fue así que en mi primera visita me retiré con mi mascota y con un tratamiento de medicinas que superaban arduamente el costo (por cierto con un módico descuento del 10%) de la consulta. Mi perrita no mejoró y la lleve a su revisión de rutina, entonces el médico ( o supuesto médico) tratante se inclinó por mejor realizar un estudio de imagen rayos X, que en palabras de él, debió hacerse en primera instancia antes de proceder a diagnosticar y medicar, bueno las incongruencias abundan como ya lo mencioné. Dejé nuevamente a mi mascota, se le hicieron sus placas las cuales mostraban una obstrucción intestinal, se le aplicó medicamento para el dolor, y de tratamiento ocupar laxante, en este punto volvía a preguntar indicaciones al médico y no sabía ni especificarme que cantidad y en qué presentación venía el medicamento que ya se estaba agregando a la cuenta. Del primer tratamiento ni hablar, aunque no se ocupó ya se había cobrado y no podían hacer devolución de este, tomé la decisión de retirarme con mi perrita, pagar la segunda cuenta por el servicio de los rayos X y el medicamento inyectado y buscar una segunda opinión, más profesional y con mejor dominio de conocimientos en el campo de la veterinaria. La cereza del pastel es que al día siguiente se comunicaron para preguntar del estado de mi perrita, más por interés monetario que por protocolo, me pareció a mí, pues cuando les comenté que buscaría una segunda opinión, me comunicaron expresamente que mi perrita requería intervención quirúrgica para darle solución a su problema, que ya tenían agendada la cita con el médico cirujano y el médico tratante para darme los pormenores de lo que sería el procedimiento, y claro que sí, de los costos del mismo. Todo esto sucedió a mediados de octubre, gracias a Dios logré que mi perrita fuera atendida por una médico competente y con mucho más tacto humano, que se preocupó más por el bienestar y salud de mi mascota que por vender, vender y vender tratamientos innecesarios. Actualmente se encuentra en óptimas condiciones de salud, solucionado su problema intestinal y sin requerir de intervenirla quirúrgicamente, provocándole más dolor y sufrimiento, y por supuesto más gasto a un servidor. Habrá personas con sus mascotas que les haya ido mejor que a mí, en hora buena, yo me decido a compartir mi experiencia para que la consideren y la tomen en cuenta si en un primer momento no les late el lugar o preferentemente desean evitarle una mala experiencia a su peludito o peludita y a su bolsillo. 2. En lo que respecta al servicio de estética canina no puedo emitir ningún juicio o comentario pues no acudí a este lugar para solicitar dicho servicio, por lo que pude apreciar las personas encargadas de esa

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *